En una edición de muchísimos cambios, en las que Mojácar se estrenaba como nueva sede y en la que el 75% de las etapas eran completamente inéditas, había un día que no se podía tocar: el de la etapa Škoda We Love Cycling.
Es el día grande. La etapa que todo el mundo tenía marcada en su calendario antes de comenzar la carrera. Una jornada que incluye la subida al alto de Velefique. Ese coloso almeriense que es historia del ciclismo español y que este mismo año se ha subido en La Vuelta a España.
El desafío de Velefique tiene, además de la dificultad para todo el pelotón, un premio para quienes pelean por la general. La subida, de 15 kilómetros y con rampas que rozan el 25% de desnivel positivo, está cronometrada y bonifica con 60 segundos en la general al más rápido y la más rápida en completarla.
En 2026, se ha dado la coincidencia de que los vencedores de etapa han sido, también, los ganadores del Škoda Challenge, la cronoescalada bonificada. Una vez más, la victoria se ha quedado en tierras malagueñas y el triunfo ha sido para Pablo Guerrero y Natalia Fischer.
|
Participar en la conversación