Desde hace unos años las redes sociales deportivas se han hecho parte esencial del kit de entrenamiento de cualquier deportista habitual, casi sin darnos cuenta hemos pasado muchas veces a considerar casi más importante los datos del deporte que la práctica en sí del mismo.
Es ya habitual ver a deportistas frustrados al terminar su entrenamiento porque no han podido subir a las app la actividad, y en casos extremos se pasa casi el mismo tiempo haciendo deporte que intentarlos subir a la aplicación, reiniciando y cargando una y otra vez, hasta ver si nuestra actividad aparece en la app.
Las aplicaciones han venido a sustituir a la libreta de datos, o posteriormente a la hoja de excel que cualquier deportista tenía para ir controlando el entrenamiento, hoy en día todo cambió y el gps, ya sea un cuenta km, un reloj o el móvil, nos suben la actividad a las app de entrenamiento y las redes automáticamente.
Todo esto esta muy bien y es muy cómodo, pero sin darnos cuenta a veces establecemos en las redes una especie de competición por ver quien hace la ruta de bici mas larga, mas rápida o mas dura. todo esto nos genera una dependencia de la app, que hace que muchas veces nos parezca más importante contarlo que vivirlo.
Debemos empezar a considerar que lo fundamental de hacer deporte no es solo el subirlo a las redes y hacer fotos, eso esta bien y motiva mucho, pero debe ser una parte complementaria, lo importante es disfrutar mejorar nuestra forma física y tener salud para conseguir nuestros objetivos, las app mucha veces son mero alimento para el ego sin aportar mas cosas.
Así que ya sabes la próxima vez que tu gps o tu reloj se cuelgue, te juegue una mala pasada y tu actividad desaparezca misteriosamente no pienses como la canción de Thalia, Natti Natasha y Bechy G: y si no me acuerdo no paso… eso no paso... aunque no este en tu strava, eso si paso, disfrutaste y entrenaste, este o en tu app te den votos positivos o no. lo sepa alguien o no, porque es mas importante vivirlo que contarlo.
¿Y tú qué opinas? prefieres vivirlo o prefieres contarlo
Autor: Jose NCM